Un dia, igual que en la realidad, nacemos en la virtualidad, algunos por casualidad, otros por curiosidad, costumbre, aburrimiento, depresion, ocio, etc... igual que en la vida real...No pense que me iba a doler tanto dejar un bendito juego virtual, pero es increible como con el tiempo se crean lazos, se establecen cariños.
El problema es cuando el mundillo virtual supera en importancia y dedicacion al que debiera ser nuestra prioridad... llega un momento en que una se plantea que eso no puede continuar.
Pues bien, en mi caso real, me arme de valor y le di a terminar cuenta, un suicidio virtual... Y ahora lloro como magdalena por gente que en realidad no conozco (ni tengo la mas minima posibilidad de conocer) pero que tomaron una importancia inusitada en mi sombreada vida... que le dieron luz, emocion, cariño y una identidad a lo Clark Kent... porque claro, una en la virtualidad no va a andar diciendo cuantos años tiene en realidad ni que su mas grande pasatiempo es ser una aburridisma dueña de casa, ex-profesional con 1000 kilos de mas. Alli una puede ser lo que quiera, y yo fui yo misma, pero hace 20 años... estudiante universitaria regia, alegre, con una vida prometedora por delante...
Y ahora ya no se, si en realidad esas relaciones fueron realmente validas... pero siento la perdida como si estuviera asistiendo a un funeral, y he llorado... ¡si!.. ¡yo he llorado!, como no lo hacia hace mucho... y tengo un sentimiento de perdida que me esta comiendo el alma... ¿me estare volviendo loca?... puede ser, pero quiero que conste, en el ciber espacio, que a todos los que conoci en linea los quise de verdad y no en linea, que fui capaz de enamorarme... pero no de dejar de amar a mi marido, porque la que se enamoraba era una yo de 22 años... (suena de psiquiatrico, pero es cierto), que tuve un futuro prometedor en un juego virtual de cositas que no existen... Y que no puedo dejar que eso siga afectando mi vida y a los mios... Tengo una vida de la cual hacerme cargo... una vida real, una que no se arregla con un click o dandole a deshacer... una que es bastante menos feliz que una virtual donde uno es protagonista y dios de la historia... Pero es la vida que tengo, es la que construi en 38 años de lucha... es mi vida... la de verdad.

